lunes, 4 de octubre de 2010

¿DE QUÉ SE TRATA EL AGILITY?

Es un deporte en el que el perro debe completar un recorrido determinado, junto a su dueño.
En el año 1977, John Varley diseñó este entretenimiento, y al año siguiente fue exhibido ante el público por primera vez para amenizar las pausas de una exposición canina.
El Kennel Club lo reconoció de forma oficial en 1979, y se amplió su distribución a diversos países. Se instauró un reglamento que se puso en práctica desde el año 1991.

                                          By Jose Manuel Lira [CC-BY-SA-3.0], from Wikimedia Commons

Está pensado para que público, dueño y sobre todo el perro, se diviertan.

El objetivo, es lograr que el perro (guiado por su dueño) pase la totalidad de los obstáculos, en un orden establecido, sin errores y en un tiempo determinado por el juez de la competencia. 
No debe usarse collar ni correa.
El orden del circuito es conocido unos momentos antes de la competencia, y va variando en cada ocasión para que no se produzca acostumbramiento por parte del perro.
Para animarlo está permitido usar cualquier indicación visual o sonora (palabras, palmas, etc.), pero no se lo puede tocar, ni tampoco a los obstáculos.
Todo perro puede participar no importa su raza, pedigree ni tamaño. El único requisito es que desde el punto de vista de la salud esté apto para hacer los ejercicios. El Agility resulta indicado en especial para los animales que viven en ciudades y no tienen el espacio suficiente para realizar demasiada actividad física; entonces este deporte disminuye los niveles de stress, contribuye a su socialización tanto con otros perros como con sus propietarios y los contacta con la naturaleza, a la vez que los mantiene en forma.

Antes de incursionar en esta competición, el perro debe tener un entrenamiento básico en obediencia, comenzando la misma a edades tempranas y dirigiendo la educación a evitar malas conductas (no hacer caso cuando se le llama, por ejemplo), esto es importante para la práctica del Agility como para la vida diaria.
Una de las características más destacables de esta disciplina es que afianza la relación del perro con su guía, ya que es necesaria una armonía entre ambos, buena comunicación, y se pone en evidencia tanto la destreza, temperamento y predisposición del perro, como su  fidelidad. Hay que tener en cuenta que la causa de mayor motivación para sortear los obstáculos es poder festejar con su dueño y participar de una actividad junto a él.

Organizaciones de Agility: Club Uruguayo de Agility , Agility Argentina , Club de Agility Chile , Agility Perú , Federación Española de Agility, United States Dog Agility Association

lunes, 27 de septiembre de 2010

LOS ENDULZANTES ARTIFICIALES PUEDEN SER PERJUDICIALES PARA LOS PERROS.

Los caramelos y otras golosinas que cuentan en su composición con xilitol, podrían producir hipoglucemia en perros.



El sitio web de la British Veterinary Association (BVA) informa sobre los perjuicios que el consumo de xilitol puede provocar en caninos.
En los humanos, no tiene efectos adversos, pero en perros puede inducir a una liberación súbita de insulina, lo que produce una brusca disminución del azúcar en sangre, pudiendo dañar al hígado.
El xilitol está presente en diversas golosinas y dulces, pero los productos más peligrosos por ser habitualmente  administrados por los propietarios a sus mascotas, son aquellos utilizados en la repostería ya sea casera o a nivel industrial, como tortas, galletas y pasteles.

El Veterinary Poisons Information Service (VPIS) está estudiando la posible toxicidad de esta sustancia en gatos y hurones.

Nicky Paull de la BVA afirma que: "mientras muchos propietarios ya son conscientes de que alimentos como el chocolate y las uvas pueden ser tóxicos para sus mascotas, desconocen el peligro de que su perro coma un pastel casero con xilitol. Si un propietario cree que su perro ha comido chicle o un pastel con xilitol y parece enfermo (con vómitos o sin coordinación), debe llamar inmediatamente al veterinario y estar preparado para proporcionar información sobre lo que ha consumido"
Alexander Campbell de VPIS agrega que: "sería conveniente que las empresas que elaboran estos productos pusieran advertencias e información visible en la etiqueta y que informaran a los minoristas del riesgo potencial para los perros"

Noticia completa en: Portal Veterinaria